Perder a alguien importante cambia muchas cosas. A veces cambia nuestra rutina, nuestros planes, nuestra forma de relacionarnos e incluso la manera en la que entendemos el futuro.
El duelo es la respuesta natural ante una pérdida y no existe una única manera de vivirlo. Puede aparecer tristeza, vacío, enfado, culpa, miedo, soledad o incluso momentos en los que parece que nada ha ocurrido. Todas estas emociones pueden formar parte del proceso.
Cada persona necesita su propio tiempo para asimilar una pérdida. No se trata de olvidar, dejar atrás o dejar de echar de menos a quien ya no está.
En ocasiones, sin embargo, el dolor se vuelve especialmente intenso o comienza a impedir continuar con la vida cotidiana. Dormir, trabajar, relacionarse o disfrutar de cualquier momento puede convertirse en algo difícil.
También puede aparecer la sensación de estar atrapado en lo ocurrido, una culpa persistente o una dificultad para aceptar la pérdida.

El objetivo de la terapia no es borrar el dolor. Hay pérdidas que no se superan: se aprende a vivir con ellas de una manera diferente.
El acompañamiento psicológico puede ayudarte a comprender tus emociones, expresar aquello que estás viviendo y encontrar poco a poco una nueva forma de relacionarte con la ausencia.
Trabajamos respetando tu ritmo y tus circunstancias, sin imponer tiempos ni expectativas sobre cómo deberías sentirte.
A veces necesitamos simplemente encontrar un lugar donde poder hablar de aquello que fuera resulta difícil expresar. Un espacio donde la tristeza, el enfado, la culpa o la incertidumbre puedan tener cabida sin sentirse juzgado.
En PsicoProgreso Madrid te acompañamos durante este proceso para que puedas avanzar sin tener que dejar atrás lo que esa persona, relación o etapa significó para ti.
No tienes que atravesarlo todo solo.