Dormirse se convierte en un problema cuando llega la noche y, en lugar de descansar, comienza la preocupación: “¿Y si hoy tampoco consigo dormir?”. Mirar el reloj, intentar quedarse dormido a la fuerza o pensar constantemente en las consecuencias del día siguiente puede terminar haciendo que dormir resulte todavía más difícil.
El insomnio puede aparecer como dificultad para conciliar el sueño, despertares frecuentes, despertar demasiado pronto o sensación de no haber descansado lo suficiente.
Una mala noche puede ocurrirle a cualquiera. El problema aparece cuando las dificultades para dormir se mantienen y empiezan a generar preocupación, cansancio e inseguridad alrededor del propio sueño.
Puede aparecer un círculo difícil de romper:
No dormir → preocuparse → intentar controlar el sueño → aumentar la tensión → dormir peor.
Con el tiempo, la cama puede dejar de asociarse al descanso y convertirse en el lugar donde comienzan las preocupaciones.

El tratamiento psicológico del insomnio busca comprender qué está interfiriendo en tu descanso y modificar los factores que están manteniendo el problema.
Trabajamos tanto sobre los hábitos y conductas relacionados con el sueño como sobre las preocupaciones, expectativas y pensamientos que aparecen cuando llega la noche.
El objetivo no es obligarte a dormir, sino dejar de luchar contra el sueño y recuperar progresivamente un descanso más natural.
Si llevas tiempo durmiendo mal, estás cansado durante el día, dependes cada vez más de determinadas estrategias para conseguir dormir o la llegada de la noche te genera ansiedad, puede ser recomendable consultar con un profesional.
No tienes por qué acostumbrarte a dormir mal.
En PsicoProgreso Madrid realizamos una valoración individualizada y te acompañamos para comprender qué está ocurriendo y recuperar progresivamente una relación más tranquila con el sueño.
Dormir no debería convertirse en otra cosa por la que preocuparse.