Hay miedos que sabemos que no tienen sentido, pero que nuestro cuerpo y nuestra mente viven como si fueran una amenaza real. Una araña, volar, conducir, las agujas, los espacios cerrados, las alturas o incluso determinadas situaciones sociales pueden provocar una reacción de miedo intensa y difícil de controlar.
Las fobias pueden llevar a evitar situaciones, lugares o actividades que forman parte de la vida cotidiana. Y aunque evitar aquello que nos asusta proporciona alivio inmediato, con el tiempo puede hacer que el miedo se vuelva cada vez más limitante.
Una fobia no se manifiesta únicamente como miedo. Puede aparecer con ansiedad intensa, taquicardia, sensación de ahogo, temblores, mareo, bloqueo o una necesidad urgente de escapar.
En ocasiones, el problema no es tanto la situación en sí como todo lo que hacemos para evitarla: cambiar planes, pedir constantemente ayuda, buscar seguridad o anticipar durante días algo que sabemos que tendremos que afrontar.
El objetivo del tratamiento es romper progresivamente ese círculo y recuperar la capacidad de enfrentarse a aquello que actualmente genera miedo.

Trabajamos para que puedas comprender qué ocurre cuando aparece el miedo y desarrollar recursos para afrontarlo de manera progresiva. El proceso se adapta a cada persona y a las características de su fobia, respetando siempre su ritmo.
No se trata de obligarte a enfrentarte de golpe a aquello que temes. Se trata de avanzar paso a paso hasta que el miedo deje de marcar los límites de tu vida.
Entre las dificultades que pueden abordarse en terapia se encuentran:
No siempre podemos elegir qué miedo aparece, pero sí podemos aprender a relacionarnos con él de otra manera.
En PsicoProgreso Madrid te acompañamos para que puedas recuperar progresivamente aquellas situaciones que has empezado a evitar y volver a hacer cosas que el miedo estaba condicionando.
Si una fobia está limitando tu vida, podemos ayudarte a dar el primer paso.